Carlos Glatt tenía el éxito en la palma de la mano. Como consultor de innovación para compañías su empresa era bastante exitosa en México y varios países, sin embargo, su inquietud y curiosidad innata lo hicieron buscar algo diferente.

“Todos los días me levantaba y decía, sí, pero ¿y?… Un día sientes que necesitas hacer algo mejor de lo que has hecho en tu vida”, relata.

En medio de esta inquietud, un dato alarmante llegó a sus oídos: tres mil millones de personas en el mundo, la mitad del planeta, cocina con leña dentro de sus casas y esto mata a cuatro millones de personas al año, por el humo que genera la combustión de la leña que va dañando los pulmones de las personas que lo inhalan.

Jugando con fuego, Carlos encontró una solución a este problema, una tecnología para cocinar sin contaminación, lo que se volvió la base de La Estufita.

“Encontré una tecnología para generar flamas azules a presión. Las flamas azules son totalmente limpias, generan siete partículas por millón, comparado con 700 mil si cocinas con leña”, explica.

Con esta invención, cuya patente está registrada además de en México, en países como China, India, Estados Unidos y varias naciones de Europa, Carlos ganó un concurso de acero inoxidable en el que La Estufita venció a otros 500 productos.

“La Estufita es una estufa barata y transportable, vale doscientos y pico de pesos, pesa menos de un kilo y puedes cocinar exactamente igual como si estuvieras una estufa de gas en una casa, a 320 grados”, asegura.

El combustible que alimenta a La Estufita es gas natural en forma líquida, si se considera que tan sólo en México se estima cada familia consume 5 toneladas de leña al año, La Estufita también tiene un impacto ecológico positivo.

“Se han hecho más de 300 estufas ahorradoras en el mundo pero ahorradoras de leña, no podemos seguir viendo a los árboles como si fueran un combustible”, señala.

Como un hombre que tiene sus raíces en el mundo de la innovación, Carlos creó la empresa Glatt Stove que busca combinar las características de las empresas exponenciales, aquellas que en muy poco tiempo crecen muy rápido como Facebook y Uber, y las empresas sociales, aquellas que tienen un gran impacto para cambiar la vida de las personas.

“Nosotros creemos que por primera vez se puede juntar y hacer una empresa que sea social y exponencial al mismo tiempo. Se tiene que entender como un negocio pero no es nada más dinero, sino la necesidad de cambiarle la vida a las personas”, asegura.

Para ello Glatt Stove ha buscado crear cadenas de distribución para las Estufitas y el combustible a través de abarroteros y tortillerías, negocios a los que las personas suelen ir cotidianamente, y poco a poco ir cambiando la costumbre de las personas de cocinar con leña.

“Para que cambie la vida de la gente tiene que ser porque sus costumbres cambian, hay buenas y malas costumbres, las buenas costumbres son las tradiciones mexicanas, una mala costumbre son morirte por cocinar”, comenta.

En las pruebas que se realizaron en diferentes estados de la república, comoChiapas, Guerrero, Oaxaca, entidades que más consumen leña, el uso de La Estufita fue todo un éxito.

“Uno piensa que la gente no va a cambiar o que no quiere cambiar porque les gusta cocinar con leña, pero resultó que la gente después de dos semanas sin cocinar con humo se limpió la nariz, como el que deja de fumar, y la comida les sabía más rica”, asegura.

El problema de cocinar con leña no sólo se da en México, por ello La Estufita busca proyectarse a nivel mundial y llegar a zonas como África o China. Con esto en mente, en el último mes Carlos ha participado en cinco concursos internacionales como el PITCH@PALACE, una iniciativa británica para Latinoamérica que busca impulsar proyectos emprendedores.

En México, La Estufita se consolidó como el mejor proyecto, por lo que Carlos fue enviado a Inglaterra a presentar su proyecto al Palacio de Buckingham ante el Duque de York, el hijo de la reina Elizabeth II. Una vez más La Estufita fue el proyecto ganador.

“Cuando decían que era un mexicano el que ganó, con todo el respeto del mundo nos ven, ellos sí nos creen a nosotros, nosotros somos los que no nos lo creemos. Fue tal orgullo representar al país en un concurso contra 15 proyectos muy seleccionados de China, India, Europa y Latinoamérica”, afirma con emoción.

La Estufita también se hizo notar en la iniciativa “Save America”, un premio que se otorga en Atlanta, Estados Unidos. Con esto, surgió la posibilidad de que Glatt Stove contactara con la Cruz Roja Mundial y la ONU para que La Estufita llegue a los lugares afectados por desastres naturales.

“Cuando hay desastres naturales lo que se necesita es encontrar cómo cocinar. Se manda arroz, frijol y no se tiene como cocinar porque la leña está mojada, con una Estufita que te la puedes llevar, prender, apagar, todo cambia”, comenta.

A pesar de que la proyección de México hacia el mundo ya se está dando, Carlos señala que en nuestro país no ha sido fácil y no se ha logrado consolidar un acercamiento con instituciones gubernamentales.

Tras años de impulsar este proyecto, Carlos asegura que no se va a rendir pues tiene la meta de cambiarle la vida a las personas.

“Para mí hay un sueño básico, que la gente deje de morir o los niños dejen de vivir en un ambiente lleno de humo. En ese momento yo me voy a retirar, no de dinero, sino retirar de sentir que hice algo”, concluye.

Con información de Excélsior.

 

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