¿Qué tan reales son las cuentas de los narcos en Twitter?

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“Es más probable que quien maneja la cuenta sea un adolescente de 15 años que un capo de droga”: Ioan Grillo

Los narcotraficantes mexicanos siempre se han caracterizado por vivir entre las cumbres de una sierra, en medio de una jungla o viajando de un lugar a otro sin dejar rastro. Mantenerse lejos del radar de la ley no debe ser fácil y algo que podría frustrar todos esos esfuerzos sería abrir y alimentar una cuenta de Twitter. Sin embargo, en los últimos 10 años, desde que el expresidente Calderón le declaró la guerra al crimen organizado, han surgido decenas de cuentas en Twitter registradas con los nombres narcotraficantes, sicarios e incluso capos famosos como El Chapo Guzmán.

Estas cuentas, en especial las que llevan los nombres de los hijos de Guzmán y de Ismael El Mayo Zambada, tienes decenas de miles de seguidores y han causado fascinación internacional por presentar lo que aparenta ser la vida de un heredero del narcotráfico: repleta de lujos, excesos y muy poca responsabilidad. Sin embargo, Ioan Grillo, periodista y autor de Caudillos del Crimen, dice a Verne vía telefónica que duda mucho sobre su autenticidad. “No solo son los hijos del Chapo, hay cuentas de todo tipo de sicarios o narcos de bajo nivel. Yo no sigo esas cuentas. Son muy malas fuentes de información. Es más probable que quien esté detrás de ellas sea un adolescente de 15 años y no un capo”.

Incluso los mismos hijos de El Chapo han negado ser los autores de esas cuentas. El pasado octubre, Jesús Alfredo y Archivaldo Iván Guzmán, dijeron esto a través de una carta presentada por su abogado a la prensa mexicana. “Les pedimos no creer las pifias que en ellas se publican. Creer que estas cuentas son de nuestra autoría sería una burla a hacia las Instituciones de Inteligencia Mexicanas y extranjeras ya que son fácilmente rastreables”, se lee en la carta también divulgada en redes sociales.

El abogado Serafín Zambada, hijo de El Mayo, también lo deslindó de la cuenta de Twitter que lleva su nombre en una entrevista con San Diego Tribune. Zambada fue arrestado en 2013 en Arizona y enfrenta un juicio por narcotráfico en California. No obstante, la cuenta sigue activa y el último tuit tiene fecha de diciembre del 2016. A través de una búsqueda de imágenes en Google, se puede ver que la mayoría de las fotografías compartidas en la cuenta fueron tomadas de otras webs. Una de ellas, que muestra a una persona durmiendo con un perro, fue tuiteada desde la supuesta cuenta de Zambada el 17 de octubre de 2016. La foto original, publicada en un tumblr escrito en portugués, tiene fecha de marzo de 2016

Según los resultados de Google esta es la publicación más antigua de la foto del perro. Tiene fecha de marzo de 2016, ocho meses antes de que se tuiteara en la cuenta registrada con el nombre de Serafín Zambada

Esto también ocurre con la foto de perfil de las cuentas que lleva el nombre de Ovidio Guzmán (otro hijo de El Chapo). Son las mismas que muestra un documento del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para mostrar las conexiones familiares de El Chapo.

El documento del Departamento del Tesoro se publicó en 2012, la cuenta registrada con el nombre de Ovidio fue creada en 2014

Un representante de Procuraduría General de la República (PGR) dijo a Verne que la dependencia está consciente de estas cuentas, pero que no puede hacer comentarios sobre su autenticidad. Guillermo Valdés, exdirector del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, dijo en 2013 que no podía descartarse por completo la posibilidad de que los hijos de los capos tuitearan. “El Chapo, El Mayo y otros capos son terriblemente discretos, pero no tanto quienes les rodean, principalmente sus hijos y sobrinos. Suben fotos de sus papás en fiestas y ahí está toda la familia. Son descuidados en ese sentido”.

Las redes sociales para una nueva mafia

José Rodrigo Aréchiga, conocido como el Chino Ántrax, fue arrestado en 2013 en Ámsterdam y extraditado a Estados Unidos donde se le acusa de narcotráfico. Él fue uno de los principales operadores del Cartel de Sinaloa. Aréchiga ya había saltado a la fama antes de su arresto por las cuentas de Twitter e Instagram supuestamente manejadas por él. En las fotografías que contienen ambas se puede ver a un hombre, siempre con la cara borrosa, llevando una vida hedonista, con aires de las películas de James Bond.

Javier Valdez, editor de Riodoce, medio informativo de Sinaloa que se considera un referente de información sobre narcotráfico en México, dice a Verne vía telefónica que las fotos y tuits del Chino Ántrax pudieron ser clave para que la policía diera con su ubicación. “Nosotros pudimos confirmar con fuentes gubernamentales que su exhibicionismo en redes sociales lo llevó a su arresto”. La cuenta de Twitter no registra actividad desde 2013, pero la de Instagram sigue siendo alimentada a la fecha.

El periodista Ioan Grillo concuerda con que hay indicios de que la cuenta de Aréchiga era auténtica. Un caso similar, apunta, es la del perfil en Facebook de Broly Banderas (Antonio Olalde), un joven operador de los Caballeros Templarios en Michoacán. En internet se pueden encontrar decenas de selfis de ese sicario, quien fue asesinado en 2013. La cuenta original de Facebook donde se publicaban sus fotos ya no está disponible, pero otras han surgido que contienen fotos de él.

Valdez, también autor del libro Narcoperiodismo, dice estas cuentas en redes reflejan a una nueva generación en el crimen organizado mexicano. “A diferencia de sus padres, que son amantes de la discreción, estos son ruidosos, abusivos y mequetrefes. Se creen intocables”, comenta. El periodista añade: “Estas cuentas también responden a los vacíos de poder que se están dando, especialmente después de la captura de El Chapo. Existe mucho descontrol y eso propicia que se abran y cierren cuentas en redes que no necesariamente son de altos mandos, sino de operadores de menor nivel”.

Incluso si Twitter certificara las cuentas de los narcotraficantes, estas no serían de mucha utilidad para los periodistas, afirma Grillo. “Al final del día son criminales, así que tampoco puedes creer mucho de lo que publican”. Valdez concuerda: “Como periodistas siempre hay que verificar la información que presentas y por desgracia muchos compañeros se han dejado llevar por lo atractivo de estas cuentas y las toman como fuentes verídicas”.

Con información de Verne

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