Después de 10 años de investigaciones, integrantes de la Universidad Católica de Lovaina (UCL), en Bélgica, publicaron este lunes en la revista especializada Nature Medicine el descubrimiento de una proteínacapaz de detener el desarrollo de la obesidad y diabetes tipo 2, reducir el colesterol y el riesgo de arterosclerosis.

El resultado puede ser el parteaguas para el desarrollo de un medicamento contra dichas enfermedades: aproximadamente, en el planeta, existen 600 millones de personas que padecen obesidad, además de que 400 millones tienen diabetes; el nombre científico de la sustancia en Amuc_1100, y es parte de la membrana externa de la bacteria…

“… Akkermansia Muciniphila, es flora normal de animales vertebrados, incluido el hombre; en grandes cantidades, Amuc_1100 incrementa el volumen de energía eliminada a través de la masa fecal, reduciendo el tamaño de las células adiposas; también disminuye la permeabilidad del intestino, haciendo que las toxinas en la masa fecal…”

Ingresen al torrente sanguíneo; el líder del equipo de investigadores es Patrice Cani, quien descubrió la proteína al pasteurizar (calentar a 70 grados) la bacteria Akkermansia Muciniphila, a fin de hallar un método para reproducirla sintéticamente: paso menester para administrar la bacteria a seres humanos y comparar resultados con ratas.

“Dichos estudios arrojaron que las ratas reducían los efectos de la obesidad y de la diabetes tipo 2. Reprodujimos la bacteria y comprobamos que de esa manera (pasteurizada) es aún más eficaz sobre las ratas. La pasteurización elimina lo que no es necesario en la Akkermansia Muciniphila y preserva la proteína, explicando su eficacia”.

Después de seis semanas de tratamiento, los investigadores observaron que, en la bacteria pasteurizada, así como en la proteína aislada existía la misma capacidad de impedir el aumento de masa corporal y el desarrollo de diabetes: los beneficiosdel descubrimiento son de menor impacto cuando la bacteria es administrada en su versión viva.

Las investigaciones se encuentran en fase de pruebas clínicas en humanos; para mediados de 2017 se emitirán los primeros resultados; análisis anteriores muestran que la dosificación de la bacteria es segura para los humanos.

“Es el primer paso para que podamos, dentro de algunos años, desarrollar un medicamento que permitirá no sólo aliviar los efectos, sino también prevenir la diabetes, la obesidad y una serie de disfunciones metabólicas”, finalizó Cani.

Con información de Excélsior.

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