Los problemas continúan para Leonardo DiCaprio. Si a comienzos de septiembre fue noticia que la fundación del actor estaba siendo investigada por presuntamente haber recibido donaciones provenientes de individuos conectados con un caso de malversación, ahora una organización ecologista le pide que renuncie a su cargo de Mensajero de la Paz de Naciones Unidas.

En una rueda de prensa ofrecida en Londres, la fundación suiza Bruno Manser —la misma que publicó una carta abierta cuando se destapó el escándalo y le pidió expresamente que devolviera el dinero que había recibido de estos criminales de guante blanco— ofreció al actor un ultimátum, según informa The Hollywood Reporter: “O bien renuncia a sus conexiones con el escándalo de corrupción del fondo soberano de Malasia 1MDB y devuelve el dinero que le dieron, o renuncia a su cargo en la ONU”, afirmó Lukas Straumann, el director de la organización benéfica, que lucha sobre todo contra la deforestación en Malasia.

“No podemos salvar el medioambiente si fallamos deteniendo la corrupción”, dijo Straumann, quien llamó cínico a DiCaprio. “Él necesita convertirse en parte de la solución, pero hoy forma parte del problema”, añadió.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos, en colaboración con la Reserva Federal, está en proceso, desde hace meses, de congelar todos los bienes asociados con el fraude. Aunque no hay una acusación formal, se teme que la fundación medioambiental de Leonardo DiCaprio haya recibido múltiples donaciones de varios millones del empresario Jho Low, que tiene estrechos lazos de amistad con el actor.

DiCaprio, de momento, no se ha pronunciado sobre el asunto y continúa con su lucha a favor del medioambiente. A comienzos de septiembre, él y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunieron para debatir cómo combatir el cambio climático.

El intérprete, que en múltiples ocasiones ha conseguido recaudar miles de euros para luchar contra el calentamiento global, está a punto de estrenarse en 171 países del mundo el documental Before the Flood, dirigido por Fisher Stevens y producido por el propio DiCaprio, Martin Scorsese y Brett Ratner, entre otros. La película recorre de la mano del oscarizado actor más de 20 países, de Canadá a los bosques arrasados de Indonesia, y en todos esos lugares va hablando con expertos y cargos políticos, de Obama al Papa, que explican lo que está ocurriendo y redundan en la amenaza del cambio climático.

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