El vicepresidente estadunidenseJoseph Biden, aseguró que su iniciativa contra el cáncer imprime “urgencia” y “optimismo” a los esfuerzos para acabar la enfermedad, una misión que el presidente Barack Obama confió en que siga en marcha una vez que ambos abandonen el poder en enero.

Cuando hace un año anunció que no se presentaría a las elecciones presidenciales de este noviembre, Biden le confesó a Obama que sólo lamentaba una cosa: le gustaría haber estado al frente del país cuando “se acabara con el cáncer tal y como lo conocemos”, recordó el vicepresidente en un acto en la Casa Blanca.

Biden había perdido poco antes a su hijo Beau, de 46 años, por un tumor cerebral, y Obama supo ver en el dolor de su vicepresidente la oportunidad de lanzar un esfuerzo nacional que acelerara lo máximo posible la investigación contra el cáncer.

En enero pasado, Obama encargó a Biden liderar esa iniciativa, llamada “lanzamiento a la Luna” por considerar que, como la promesa que hizo en 1962 el presidente John F. Kennedy de llevar al hombre al satélite de la Tierra, la cura de los más de 200 tipos de cáncer parece irrealizable, pero es necesario creer en ella.

“Hemos inyectado en esto un sentido de urgencia, de que hay que aprovechar el momento ahora”, aseguró hoy Biden después de presentar a Obama un informe con las conclusiones de su trabajo al frente de la iniciativa durante los últimos ocho meses.

El objetivo de ese esfuerzo es “lograr en cinco años los avances que normalmente se harían en una década para prevenir, diagnosticar y tratar” el cáncer y, según Biden, pretende también “regenerar el optimismo” de que, verdaderamente, se puede “tener éxito” en la lucha contra esa ubicua enfermedad.

“Estamos a punto de lograr avances enormes”, pronosticó Biden, al destacar que la comunidad médica cuenta con herramientas y tecnologías que parecían impensables “hace solo cinco años”.

En 1971, el entonces presidente Richard Nixon declaró la guerra al cáncer, pero “no tenía el Ejército” de avances científicos necesarios para ganar la batalla, lo que sí existe hoy, según Biden.

Después de reunirse con investigadores, pacientes y otros interesados en la lucha contra el cáncer en todo el país, la conclusión de Biden es que “hay una falta de coordinación entre distintos esfuerzos y un fracaso a la hora de compartir información rápida y eficazmente”, indica el informe que entregó hoy a Obama.

También hay “una cultura anticuada de investigación y financiación”, donde se “recompensa el éxito individual” y se dificultan los esfuerzos “en equipo” que pueden ser innovadores.

Por tanto, el vicepresidente pidió crear nuevos mecanismos de financiación, en particular dentro del Instituto Nacional contra el Cáncer de EU (NCI), que apoyen “una investigación de alto riesgo y con altas recompensas”, además de lanzar programas que aceleren la aprobación e inversión en propuestas de estudio “meritorias”.

Pidió además un mayor acceso de todo tipo de pacientes a ensayos clínicos, un mayor enfoque en actividades de prevención y más medidas para rebajar los “crecientes costes” de los tratamientos.

“Si no hacemos algo, vamos a tener 20.5 millones de nuevos casos contra el cáncer en la primera parte de la próxima década, y van a morir millones de personas”, advirtió Biden en su discurso.

La iniciativa también tiene un plano internacional: entre otras medidas, Estados Unidos llegó en septiembre a acuerdos con siete países, entre ellos Alemania, Suiza y Japón, para cooperar en proteogenómica, como se conoce el estudio de la relación entre los genes y las proteínas, y su papel en la formación del cáncer.

Entre los avances que ha logrado el grupo de Biden en EU está una alianza entre el Gobierno, las farmacéuticas y los investigadores para compartir los resultados de sus estudios sobre las etapas tempranas del cáncer; y un intento de reducir a la mitad el tiempo que lleva aprobar una patente de terapia para el cáncer.

Además, en junio el NCI inauguró el Colectivo de Datos Genómicos, una base de datos clínicos y de genoma de más de 32 mil pacientes ubicada en la Universidad de Chicago y a la que los investigadores pueden acceder libremente para acelerar sus estudios.

Las compañías Microsoft y Amazon anunciaron hoy un acuerdo con el NCI para almacenar esos datos en la nube de forma sostenible a medida que crezca esa iniciativa.

Para que todos esos esfuerzos avancen, el Gobierno de Obama necesita que el Congreso apruebe cuanto antes los más de 700 millones de dólares que ha solicitado para la lucha contra el cáncer, pero hoy Biden auguró que no solo lo hará, sino que “seguirá financiando estos esfuerzos la próxima década”.

Obama, por su parte, se mostró optimista de que la próxima Administración “tome el relevo y siga” con este esfuerzo, y prometió, además, que Biden y él seguirán implicados en esa batalla “después de abandonar el poder”.

Con información de Excélsior.

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