Publicada el 15-10-2016 (15:14:37)

“Qué lío se armó con lo de Dylan”, dijo Fito Páez en medio de su concierto en la Ciudad de México. “Sigues tú, Fito”, le gritó alguien desde el público.

En una velada íntima, el cantante se pronunció sobre el premio Nobel recientemente ganado por el estadounidense de 75 años y se dio tiempo para cantar una de sus canciones, como un homenaje.

“Él es un gran escritor desde hace muchos años, es muy genio. Contó la historia de un país en canciones, es un artista que al día de hoy nos sigue emocionando y nos sigue mostrando dónde estamos, en dónde vivimos. Celebro que el viejo Bob tenga su premio Nobel y quiero cantar un tema de él, en dos versiones por si las dudas”, agregó antes de “Ring them bells”, que se escuchó tanto en inglés como en español.

Era su momento, una noche que tal vez no se repetirá en nuestro país por lo que no pudo evitar nombrar varias veces a una de sus mayores influencias y junto a quien comenzó su carrera musical: Charly García.

“Los gringos tienen a Dylan pero nosotros tenemos a Charly”, indicó y por ello recibió recomendaciones de los fans sobre qué tema de su ídolo entonar, aunque decidió que fueran “Vos también estabas verde”, que formó parte del álbum Yendo de la cama al living, y se asomó a la formación de Serú Giran para “Desarma y sangra”.

“No seríamos nada sin Charly García, nada”, remató. El argentino lució un traje negro con corbata y camisa blanca para poner voz a 18 canciones desde que salió al escenario del Lunario del Auditorio Nacional, a las 21:25 horas.

Entre varios brindis con su público y recuerdos, confesó que esa era la primera vez que tocaba solo al piano en México un repertorio que dio inicio con “Dar es dar” y “11 y 6”.

“No es poca cosa y no es nada, pero a la vez para mí es muy importante (tocar piano solo). Hice una lista delirante y creo que la vamos a pasar bien”, saludó al jubiloso público que estaba sentado alrededor de algunas mesas.

Después, Fito se levantó de su asiento, pasó al medio del escenario y entre el silencio canto sin micrófono “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, durante la cual también se quitó los lentes oscuros que llevaba puestos.

“Las palabras cada vez las detesto más o la idea del sentido, no sé por qué. Siempre prefiero el polvo, un beso, un abrazo, una mirada. Justo ahora es cuando más estoy escribiendo, voy a sacar dos libros este año. Algunas de ellas (canciones) las canto y las quiero mucho, otras las puedo cantar con la frente en alto como ésta”, expresó antes de “Al lado del camino”.

Entre los temas que formaron parte de la noche también estuvieron “Tiempo al tiempo”, “Detrás del muro de los lamentos” y “Tumbas de la gloria”; el compositor recordó a un viejo amor junto al coro de los asistentes en “Un vestido y un amor”, agradeció la letra de “Gracias a la vida”, hizo del lugar lo más cercano al cielo pidiendo apagar todos las luces excepto los celulares de los presentes que acompañaron “Brillante sobre el mic” y dijo adiós con “Mariposa tecknicolor”.

En el recinto comenzó el “olé, olé…Fito, Fito”, pero él dijo que ese cántico era o de todos o de nadie. De pronto el sonido se replicó al punto que tuvo la idea de musicalizar el momento y seguir los acordes más unas cuantas notas más, por supuesto con su piano. “La música está en todos lados”, refirió.

Más tarde, y con los gritos que le pedían otra canción volvió, pero no solo ya que lo hizo con invitados. Dos integrantes de Los Tipitos, agrupación compatriota, aparecieron para juntos brindar un cierre especial a las 22:48 horas con “Viejo mundo” e “Y dale alegría a mi corazón”, ésta última mayormente cantada por cada una de las gargantas amigas que se dieron cita en su esperado regreso.

Con información de: El Universal

 

Compartir

Dejar respuesta