Silvia Patiño, quien denunció en redes sociales y ante el MP cómo su vecina Mariana Montelongo utilizó a su pitbull para asesinar su pequeño scotch terrier Rocky, afirma que el origen del conflicto es el predio donde la familia de Montelongo habita.

Patiño refiere que hace 11 años, Mariana Montelongo, su esposo Pedro Vargas y sus tres hijos llegaron como paracaidistas al número 88 de Av. Miguel Hidalgo, en San Pedro Xalpa, en Azcapotzalco. Llegaron por invitación de Benjamín de Anda Valencia, quien dirigía una asociación para gestionar viviendas ante Seduvi.

En 2004, la Seduvi canceló la línea crediticia de De Anda Valencia y su Asociación La Hormiga, por una acumulación de quejas de personas afectadas. Fue presentada una denuncia en su contra por fraude.

Sin embargo, las familias de paracaidistas con las que había tomado predios siguen allí. En el número 88 de Av. Miguel Hidalgo se fraccionó el lugar para que varias familias construyeran en él.

En el caso de Patiño, la joven asegura que el matrimonio Vargas Montelongo inició una “recolección de firmas” hace tres meses pues afirmaban quejunto con la asociación civil  Fuerza, Dignidad y Lucha podían gestionar ante el Invi la construcción de departamentos en el terreno.

“Nosotros tenemos el pedazo más grande, pero se lo rentaron mis papás hace muchos años al dueño del predio. Que sí existe, que paga la luz, el agua, los servicios.Ni ellos ni nosotros somos dueños. Algunos vecinos firmaron pero mi papá no, porque no quiere tener un conflicto legal”, asegura.

Ese día, comenzaron los hostigamientos. Primero con agresiones verbales, pero después se transformaron en ataques hacia la mascota de la familia.

“Dejan que su único hijo menor de edad le ‘eche’ el perro a los vecinos, a los niños. Porque si lo detienen, dicen que sale pronto. Siempre traen al perro sin correa”, cuenta Patiño.

Ella asegura que en varias ocasiones, el pitbull llamado “Killer” (Asesino, en inglés) agredió a su mascota, por incitación de la familia Vargas Montelongo. Todas las veces que reclamó, afirma que recibió como respuesta de Mariana Montelongo la amenaza de tener un pariente en la policía judicial que le haría la vida imposible.

Tras el asesinato del perro, ocurrido el 27 de septiembre, las agresiones continúan. El lunes 2 de octubre, Pedro Vargas, esposo de Montelongo, escupió a su hija y sobrina, menores de 4 y 5 años de edad.

Asegura que bloquean el acceso a su domicilio con un vehículo para obligar a su familia a acercarse al domicilio de los Vargas Montelongo.

“Además, cuando pasa mi mamá se ponen a alardear con frases como ‘me chingue al guey ese, no lo solté hasta que me pidió perdón’. O sea, se nota que quieren amedrentar”, dice Patiño.

Sobre la actuación de las autoridades, se encuentra decepcionada. Primero, cuando acudió su papá a denunciar al MP en Azcapotzalco, no le querían hacer la denuncia por maltrato animal y tras mucho insistir le dieron una por “daño a la propiedad privada” aunque está asentado en la declaración que el animal también intentó morder a su mamá cuando quiso salvar a “Rocky”.

Su papá es la persona que grabó el video que se hizo viral y acudió a la agencia mientras ella llevaba al perro al veterinario. Cuando ella volvió al MP también tuvo que insistir en que anexara el delito y fue cuando le dieron la indicación de que llevara el cuerpo del can a Centro de Control Animal de Culhuacán y se fuera a la Fedapur para seguir el trámite.

“En Culhuacán no me dieron nada, sólo me quitaron al “Rocky” y me dijeron que harían la necropsia y la pasarían a la Fedapur, y que me diera una vuelta la siguiente semana para que lo incinerarán.”

Al seguir el trámite ante la Fedapur, le pidieron que acudiera nuevamente después del martes 11 de octubre “para ver si ya había llegado su expediente” y continuar con el proceso. “Allí también me dijeron que era muy difícil que me regresaran el cuerpo de mi perro, porque por higiene los incineran luego de la necropsia”, afirma.

Patiño asegura que no sabe si los agresores ya recibieron un citatorio y espera que las autoridades actúen en tiempo y forma para detener las agresiones de las que han sido víctimas hasta ahora.

Con información de Excélsior.

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