Publicada el 05-10-2016 (14:50:37)

En los últimos 6 meses han llegado a Baja California miles de africanos que intentan ingresar a los Estados Unidos. A este flujo migratorio, nuevo, se ha unido el procedente de Haití, hasta acumular a 8 mil personas que están prácticamente varados en la frontera norte. La autoridad estadunidense ha dejado claro que sólo tendrán vida los africanos que huyan de genocidios, en tanto que los haitianos gozarán de permisos de estancia temporal.

Así, la carga visible está en las ciudades fronterizas, principalmente Tijuana. La Cámara de Diputados ya se dio por enterada y, a través de la diputada del Partido Encuentro Social, Cynthia Gissel García Soberanes, ha solicitado a “a las instancias del Poder Ejecutivo que atiendan de manera inmediata esta emergencia migratoria en Tijuana, no sólo con su presencia, sino, también, con un presupuesto adicional”.

Las autoridades municipales ayer analizaban declarar una suerte de emergencia migratoria, toda vez que los africanos están repartidos en albergues improvisados y otros más van llegando.

García Soberanes, legisladora de Baja California, indicó que también que la delegación Tapachula, en Chiapas, del Instituto Nacional de Migración, ha entregado 13 mil permisos a ciudadanos de Haití para cruzar el territorio nacional en su búsqueda de asilo político en los Estados Unidos.

En aquel extremo del país empieza un viacrucis de 300 personas que, al día, ingresan a territorio nacional y cuentan con sólo 20 días para trasladarse vía aérea o terrestre a la frontera norte del país. Los africanos son menos visibles, pero también están ingresando por allí procedentes de Brasil vía Sudamérica.

De acuerdo con el sitio tijuanese sintesistv.com.mx, que pertenece a la cadena más importante de televisión en aquella franja fronteriza, Edgar Corso Sosa visitador de la CNDH sostuvo reuniones de trabajo con los encargados del tema del Ayuntamiento y del Estado ya que no hay indicios de que este flujo pueda concluir o tener tránsito fluido a los Estados Unidos al corto plazo.

Cuando los migrantes llegan a la frontera norte, generalmente ya no tienen recursos económicos y eso obliga a solicitar atención del gobierno local o de instancias civiles.

La CNDH reconoce que la sociedad civil en su conjunto es quien ha hecho fuerte una labor asistencial para estas personas.

En algunos casos, como en la Casa del Migrante Ángeles sin Frontera, el número de inquilinos se triplicó y eso implica necesariamente mayor cantidad de alimentos, cobijas y espacios para hospedar incluso a familias enteras.

El Desayunador del Padre Chava, situado en el corazón de Tijuana, se ha convertido en un punto de referencia para los miles de extranjeros, principalmente haitianos, cientos de caribeños y ciudadanos de El Congo, Costa de Marfil, entre otros, que siguen llegando a Baja California para iniciar un trámite ante las autoridades migratorias del vecino país.

Las tortillerías y loncherías ya se ven llenas de docenas de hombres de color que ya aprendieron a pedir “un taco de asada con todo”.

De acuerdo a autoridades locales, los migrantes permanecen en tierras bajacalifornianas por un espacio no mayor a un mes.

Debido a este fenómeno, en Mexicali también se establecieron dos centros de acopio de donativos para apoyar a estas organizaciones, done las necesidades son muchas.

Un nuevo capítulo, esta vez en México, de la globalización y la renovación de las rutas migratorias. Tijuana y Mexicali son ahora puntos de estancia obligada de africanos y haitianos…y en las próximas semanas se anticipa la llegada a Baja California de otra oleada masiva de migrantes…

Con información de: Crónica

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