La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y la Arquidiócesis Primada de México condenaron el asesinato de los sacerdotes: Alejo Nabor Jiménez Juárez y Alfredo Juárez de la Cruz, ocurrido en Veracruz, y manifestaron el dolor e indignación de la Iglesia por los hechos.

A través de un comunicado, el cardenal Norberto Rivera Carrera exigió a las autoridades de la entidad esclarecer el acto de violencia, que calificó de un “cobarde y sacrílego crimen”.

Los presbíteros, pertenecientes a la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en la colonia Petromex, de la ciudad de Poza Rica, fueron hallados este lunes sin vida, presentaban impactos de bala.

La Arquidiócesis Primada envió también sus condolencias al obispo de la Diócesis de Papantla, José Trinidad Zapata, a compañeros en el sacerdocio, familiares, amigos y fieles, “por tan lamentables pérdidas”.

Llamó a toda la feligresía católica “a rezar por el eterno descanso de estos sacerdotes, así como por el arrepentimiento de los asesinos”.

En tanto, la CEM externó “el dolor e indignación” de la Iglesia Católica ante la violencia ejercida contra ellos.

“En estos momentos de dolor, impotencia y tragedia provocada por la violencia, elevamos nuestra plegaria al cielo por el eterno descanso de estos hermanos nuestros, e imploramos al Señor la conversión de sus agresores; de la autoridad esperamos el esclarecimiento de los hechos y la aplicación de la justicia contra los responsables”, señaló en un comunicado.

Con información de Excélsior.

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