“El dramaturgo de una generación de desesperados”, como lo definió The New York Times en su sección de Obituarios, falleció ayer en su casa de Montauk, Nueva York, a la edad de 88 años, “después de una corta enfermedad’’.

Pero dejó tras de sí The Zoo Story, la obra con la que entró pisando fuerte en 1959 a la escena teatral internacional, al lado nada menos que de Samuel Beckett, uno de los gigantes del Teatro del Absurdo, quien en esa ocasión presentó Krapp’s Last Tape.

The Zoo Story puso en escena ‘‘el terror existencial en el corazón de la era de complacencia de Eisenhower’’, escribió  Bruce Weber para The New York Times.

Albee deja tras de sí una treintena de obras como Quién teme a Virginia Woolf? sobre una pareja en crisis que el director de cine Mike Nichols, Elizabeth Taylor y Richard Burton convirtieron en una de sus obras más famosas.

La Universidad Emory nos permite disfrutar del fino humor de Albee, quien durante una presentación en el auditorio principal de su campus de Atlanta, Georgia, solicitó que no le pidieran que hablara sobre el tema de la Creatividad.

“Es un término que no alcanzo a entender y que ni siquiera estoy seguro de que pueda ser debatido”, dijo.

Aunque su obra más aclamada fue ¿Quién teme a Virginia Woolf? (1961-1962), los Pulitzer le llegaron por A Delicate Balance (1967), Seascape (1974) y Three Tall Women (1994). Nació en Virginia en 1928 y fue adoptado a las dos semanas por una familia de Nueva York con la que nunca congenió y abandonó el hogar durante la adolescencia, porque se oponían a que se dedicara a la dramaturgia.

Albee formó parte de una generación de dramaturgos que incluyó a Eugene O’Neill, Arthur Miller y Tennessee Williams.

Con información de EFE

Compartir

Dejar respuesta