Publicada el 13-09-2016 (19:53:10)

Dos acciones al borde del descanso, un gol de volea de Saúl Ñíguez y un penalti atajado por el esloveno Jan Oblak a Andrés Guardado, detuvieron a un punzante PSV y provocaron el triunfo del Atlético de Madrid, en el inicio de esta edición en la Champions.

El Atlético se plantó y tuvo un inicio apabullante en campo contrario en los primeros tres minutos; después del PSV, desde el juego aéreo y la velocidad, los tres siguientes.

Pese al penal fallado de Guardado, el tapatío tuvo un buen desempeño al igual que Héctor Moreno.

El árbitro inglés Martin Atkinson anuló un gol a Luuk de Jong. Si vio falta en el salto previo del mexicano Héctor Moreno, fue riguroso; si vio fuera de juego, falló en su decisión.

Después, aunque el Atlético era quien manejaba el balón, el PSV también tuvo chispazos. Un pase de Andrés Guardado a la espalda de la zaga no pudo ser concretado por Narsingh, gracias a la barrida de José María Giménez, acción que se repitió en el segundo lapso.

Fueron minutos también de zozobra defensiva, de los que el Atlético salió airoso, porque encontró el gol en el minuto 43, en una volea certera de Saúl Ñíguez tras un saque de esquina y tres rechaces.

Pudo el PSV encontrar el empate, pero el ‘Principito’ anunció su disparo desde la vía penal, el cual cobró sin mucha potencia y a media altura, para que Oblak se vistiera de héroe deteniendo el cobro.

Para la segunda mita, el cuadro holandés se fue al frente, pero los españoles seguían teniendo ocasiones, principalmente en los pies del francés Kevin Gameiro.

El PSV pudo marcar, sobre todo en los últimos 20 minutos del partido, pero Oblak, Giménez y la falta de puntería de De Jong y Pereiro, no permitieron sacar un punto en casa o incluso remontar.

Con información de Excélsior.

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