Kate Visser dejó su hogar en Oregón cuando tenía 18 años, se fue a Inglaterra a estudiar y después de casarse en Canterburry, no regresó a los Estados Unidos en casi dos años.

A pesar que mantiene contacto diario con su familia, y en especial con su madre, no había visto a ningún miembro de su familia desde 2014, por lo que decidió darles una sorpresa.

Visser viajó desde el Reino Unido hasta Oregón para el cumpleaños 51 de su madre, por supuesto sin avisarle a ella.

En el momento en que la madre abre la puerta y ve a su hija comienza a gritar de la emoción, a lo que Kate le responde ‘por favor no tengas un infarto’.

Definitivamente fue el mejor regalo de cumpleaños para su madre.

 

Con información de Excélsior.

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