La obra literaria y el legado cultural de los Contemporáneos, el grupo de escritores e intelectuales que permeó el ámbito cultural mexicano durante la primera mitad del siglo XX, son reunidos, por primera vez, en una magna exposición que se podrá visitar desde hoy en el Museo del Palacio de Bellas Artes.
Dividida en cinco apartados e integrada por 294 piezas, entre publicaciones, correspondencia, fotografías, esculturas, pinturas, dibujos, grabados y guiones cinematográficos, la exposición es más que un cúmulo de obras de los 11 escritores conocidos como los Contemporáneos o el “grupo sin grupo”, como lo describió Xavier Villaurrutia, se trata de historias en torno a todas las vertientes de trabajo que ejerció este grupo literario. Un grupo que “fue muy importante para las letras mexicanas, para el desarrollo y la profundidad de muchos aspectos de la cultura mexicana”, explica Miguel Fernández Félix, director del Museo del Palacio de Bellas Artes. “La muestra los ubica no sólo en la parte literaria, sino también en el diálogo que ellos tuvieron con la pintura, el teatro, el cine”.
Organizada de manera cronológica, Los Contemporáneos y su tiempo reúne en dos salas del recinto materiales provenientes de más de 50 colecciones nacionales, como la Arturo Saucedo, el Archivo Manuel Álvarez Bravo y el Archivo de El Universal. Se trata de una investigación que comenzó hace un año y que originalmente se pensó como un libro, cuenta Arturo López, uno de los curadores de la muestra y subdirector de Exhibición del museo. Para lograr este proyecto curatorial, explica, se tuvo que hacer un trabajo de localización de obra, como la de los artistas que fueron comentados o reseñados por este grupo literario, así como bocetos y dibujos preparatorios para escenografías de obras teatrales en las que algunos de estos escritores participaron incluso como actores o traductores de producciones extranjeras.
Del archivo histórico de este diario se exhiben, por ejemplo, una reseña que El Universal Ilustrado publicó sobre el estreno de Los de abajo, la adaptación teatral de la obra de Mariano Azuela, con escenografía de Julio Castellanos y bajo la dirección de Antonieta Rivas Mercado.
Algunos de estos materiales y obras exhibidas son conocidas, pero también se incluyen primeras ediciones de libros que nunca se habían mostrado en este contexto, comenta López. “Hay materiales conocidos, obras plásticas de colecciones conocidas, pero que nunca antes se habían exhibido en este diálogo, sobre un grupo generacional que tuvo gran repercusión, que tuvo varios proyectos culturales que transformaron nuestra historia cultural desde los años 20”.
De cine, teatro y plástica. Organizada por el Museo del Palacio de Bellas Artes, junto con las coordinaciones de Literatura, de Teatro y de Música y Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes, la exposición arranca con un espacio introductorio que muestra retratos de los 11 Contemporáneos: José y Celestino Gorostiza, Gilberto Owen, Bernardo Ortiz de Montellano, Jaime Torres Bodet, Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, Enrique González Rojo, Carlos Pellicer, Jorge Cuesta y Samuel Ramos. En esas imágenes, los escritores aparecen a una edad promedio de 25 años, junto con el libro referencial de cada uno de ellos.
Luego, la muestra pone énfasis en los principales maestros que influyeron a este grupo de jóvenes que “ejerció un espíritu crítico” y llenó las páginas de diarios y revistas entre 1919 y 1952.
Entre esos maestros están Alfonso Reyes, José Vasconcelos y Ramón López Velarde.
En un segundo núcleo se puede ver la participación intelectual y mecenazgo de Antonieta Rivas Mercado en el teatro, la música y la literatura.
Los otros apartados de la exposición muestran desde la contribución de este grupo a la crítica literaria, plástica y teatral, hasta sus acercamientos y confrontaciones con las vanguardias estridentista y surrealista, así como sus contribuciones al cine, donde participaron en la creación de guiones cinematográficos, como El signo de la muerte, con guión de Salvador Novo, y Vámonos con Pancho Villa, que incluye diálogos de Xavier Villaurrutia.
La muestra también da cuenta del legado de algunos integrantes, como Jaime Torres Bodet, para consolidar instituciones culturales.
La exposición, que podrá ser visitada hasta el 4 de septiembre, incluye en su museografía diversos recursos multimedia que buscan atraer a los jóvenes a la obra de estos escritores cuyo legado sigue vigente.
Entre otras herramientas destacan 11 bots, dedicados a cada uno de estos escritores, con los que el público podrá “dialogar” a través del Messenger de Facebook. “La idea es que el público haga preguntas y ellos (los contemporáneos) contestarán. Lo que queremos es que los jóvenes se acerquen y disfruten de la lectura, fuera del museo”, destaca Fernández Félix.

Con información de El Universal

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