Durante mucho tiempo Samsung parecía luchar una batalla perdida contra Apple, pero ahora las cosas están cambiando.
Hace unos días surgieron detalles financieros de Samsung sorprendentemente optimistas, después de su negocio de teléfonos inteligentes se contrajo en los últimos años gracias, en parte, a la fuerte competencia de Apple. Ahora, el gigante de la electrónica de Corea del Sur espera reportar sus mejores ganancias en dos años (alrededor de 7,000 millones de dólares) a finales de julio, lo que la pondría por delante de las previsiones ya positivas de los analistas financieros, que esperan ganancias de aproximadamente 6,800 mdd.
Samsung no detalló el origen de sus ingresos y no lo hará sino hasta la presentación formal de su reporte trimestral, pero las ventas de teléfonos inteligentes son casi con toda seguridad el motor de esas ganancias, en particular, las ventas de los aclamados Galaxy S7 y S7 Edge. ¿Qué hay más allá? La apuesta de Samsung de que los consumidores estarán cada vez más entusiasmados por la realidad virtual al regalar su Gear VR con sus nuevos teléfonos.
“Samsung ha sido híper agresiva con su promoción”, dice el analista de IBB Consulting Jefferson Wang. Regalar sus Gear VR podría golpear sus ganancias a corto plazo, pero “le ayudará a aumentar sus ventas a largo plazo y mete  a Samsung en una zona que se espera que sea la próxima plataforma de cómputo”. Una encuesta realizada recientemente por IBB mostró que sólo el 12% de los consumidores en Estados Unidos saben lo que es la realidad virtual. Eso sugiere nivel de conciencia sorprendentemente alto para una nueva tecnología, agrega Wang.
Mientras tanto, las ventas del iPhone de Apple vieron su primera caída en la historia en el trimestre de junio, con un desplome particularmente preocupante de 26% en las ventas del teléfono en China, el nuevo gran mercado de Apple.
El dolor de cabeza de Apple en China va más allá de las ventas del iPhone, ya que el gobierno bloqueó el acceso a varios servicios como iTunes Movies en abril, debido a violaciones a las regulación locales. Poco después del último incidente, el inversionistas multimillonario Carl Icahn se deshizo de todas sus acciones de Apple, diciendo que le preocupaba que el gobierno chino pudiera “hacer muy difícil para Apple vender allí”.
“Ésa es una gran preocupación”, dice Wang, que acaba de pasar dos semanas en China y se dio cuenta del “gran impulso” que tienen las marcas nacionales como Lenovo y, en particular, Huawei. Hace dos años había una mayor afinidad por el iPhone de Apple, dice, cuando mucha gente en la industria destacaba que los smartphones de Apple eran fabricados en China.
“Ahora están diciendo,’’Hey, Huawei es un gran producto’. Un producto diseñado y fabricado de punta a punta en China consigue una gran tracción”. Los consumidores chinos están cambiando su punto de vista sobre los teléfonos inteligentes, “específicamente debido a las grandes mejoras de los competidores chinos”.
¿Los retos de Apple en China son otra señal de que Samsung está al alza y Apple a la baja? Las acciones van en esa dirección. Las acciones de Samsung listadas en Seúl han ganado 16% desde el inicio de 2016, mientras que las de Apple han perdido 8%.
Pero es importante tener en cuenta que los grandes lanzamientos de productos de Apple y de Samsung suceden en diferentes momentos del año. Samsung tradicionalmente hace el lanzamiento de su nuevo dispositivo insignia en marzo, y Apple lo hace en septiembre. Eso significa que para cuando cada uno hace un gran lanzamiento, las ventas del más reciente dispositivo de su rival comienzan a desacelerarse.
Así, en todo ese periodo previo a septiembre, Samsung sigue montada en la ola del gran lanzamiento del Galaxy S7 en marzo, mientras que ha pasado casi un año desde que Apple presentó el iPhone 6s. Apple necesita otra bomba, un teléfono innovador, para ayudarse a mantener su posición en la dinámica de lanzamiento de productos. ¿Pero lo hará?
El enorme éxito del iPhone 6 tuvo mucho que ver con su pantalla más grande, que resultó más atractiva a los consumidores, especialmente en China. “No creo que en este punto haya una segunda gran innovación”, dice Wang.
“Es difícil decir si el iPhone 7 tendrá éxito. Todo el mundo está muy emocionado con la última versión de iOS presentada en el WWDC, así que la emoción está ahí desde la perspectiva del software, pero desde la perspectiva del hardware podría resultar difícil predecir que vaya a ser un éxito absoluto”.
También es difícil decir si esto es sólo el comienzo de un cambio en la suerte de Apple y Samsung. Los consumidores son muy volubles y aunque Samsung tuvo un gran éxito este año y el de Apple llegó el año pasado, eso no significa necesariamente que las cosas se vayan a repetir en 2017.

Con información de Forbes

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