El Adult VR Festa, el primer festival de porno para realidad virtual que se ha celebrado en Tokio, tuvo que ser cancelado poco después de abrir sus puertas.
Es una palabra que pocos quieren escuchar y con la que nadie se quiere tropezar en sus redes sociales: cancelado.
Ocurre continuamente: baja venta de boletería, artistas que cancelan a última hora, permisos no adquiridos o hasta el mal tiempo. Lo raro es que sea por exceso de asistencia, pero pasa.
Por ejemplo, en Tokio, la primera edición del festival de pornografía para realidad virtual: demasiada gente.
Bajas expectativas
Las entradas costaban alrededor US$27 y era la primera vez que un evento de esta naturaleza se realizaba en Japón.
Sin embargo, los organizadores no esperaban, dada la novedad temática, que hubiera tantos entusiastas de la pornografía para realidad virtual.
El festival inició a las 2 de la tarde y no tardó mucho (aproximadamente 20 minutos) en cerrar sus puertas por temor a posibles disturbios a causa de la caudalosa y ferviente asistencia en un recinto que no daba abasto.
Entraron unas 20 personas. Fuera quedaron más de 600.
Fueron menos los que entraron que los que se vieron obligados a permanecer fuera y ser controlados por la policía. Cientos de curiosos quedaron con las ganas de conocer lo último en tecnología de entretenimiento para adultos.
¿Qué ocurría dentro?
Las 20 personas que lograron ingresar pudieron conocer una cara más de lo que ofrece la realidad virtual. Este concepto que pretende revolucionar la tecnología y que ha permeado incluso a la pornografía.
Además de juguetes sexuales con tamaños y colores llamativos, se presentaron varios artefactos de los cuales los más llamativos fueron un masturbador que se complementa con unos lentes “Oculus Rift” que muestran imágenes y videos sugestivos.
Una caja en la que las personas podían introducir sus manos para sentir lo que serían unos pechos falsos de mujer mientras disfrutaban de una experiencia audiovisual complementaria.
Finalmente, el que aparentemente fue el mayor éxito, una especie de muñeca inflable diseñada para sentarse encima de los hombres y dar la sensación de una mujer real mientras el usuario ve a través de los lentes de realidad virtual escenas que emulan un encuentro sexual.
La buena noticia para todos aquellos que quedaron por fuera del evento es que los organizadores anunciaron que el VR Adult Festival se llevará nuevamente a cabo en el mes de agosto en un recinto mucho más grande.

Con información de la BBC

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