Oaxaca se volvió el foco de atención cuando el 19 de junio pasado estallaron enfrentamientos entre Policía Federal, maestros del CNTE (Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación) y la población de Nochixtlán.
A raíz de ello, varios artistas oaxaqueños han alzado la voz y coinciden en que poco ha sido escuchada la opinión de la población no sólo ahora, sino históricamente. Desde sus posibilidades, tratan ahora de contribuir a la concientización de la sociedad.
Por ejemplo, el domingo pasado Susana Harp ofreció un concierto en el Teatro de la Ciudad en favor del CECAM (Centro de Capacitación musical y Desarrollo de la Cultura Mixe), escuela aislada (de acuerdo con lo que se lee en su página) de los apoyos estatales y federales. “Todo esto empezó porque tenía ocho meses sin recibir un solo centavo”, cuenta.
Ese concierto culminó con tres días de actividades relacionadas con el pueblo de Tlahuitoltepec Mixe. Se apoyó así también la causa de las artesanas cuya blusa fue pirateada en una tienda de la diseñadora Isabel Marant.
Harp considera que casos como este muestran que existe una deuda del gobierno hacia los pueblos originarios. “Hace falta un gobierno muy sensible, muy inteligente para ir sanando esas heridas de décadas. Lo único que hacen estas malas decisiones es revivirlas y la historia vuelve a surgir”.
Lila Downs concuerda en que existe una actitud diferente hacia el sur de nuestro país. “Los líderes deberían conocer más de nuestra historia mexicana porque todos se enojan con las acciones y no piensan en las consecuencias de seguir con esta violencia”.
Considera que ella, por su lado, tiene la responsabilidad de llevar en su voz un mensaje de alto a la violencia y que debería haber una consulta pública.
La rapera oaxaqueña Mare Advertencia Lírika se sumó al proyecto Videoclip&Discurso que busca concientizar sobre la reforma educativa y que será lanzado la próxima semana.

“La opción es hacia la población, es tratar de concientizar a la gente; es justo el decir que estamos a nada de perder todo y más una generación que nacimos sin nada ya de por sí; es momento de tomar la lucha como nuestra porque si no, no va a haber un futuro”.

Humberto Busto no es oaxaqueño pero estaba en Juchitán grabando la película Guiexhuba cuando ocurrieron los enfrentamientos en Salina Cruz (poblado vecino a Nochixtlán). “Durante esos días traté de escuchar, de entender que mucha de la gente no sólo son maestros sino que son padres de familia. La historia no es de buenos y malos y creo que tendríamos que tener población mucho más crítica”
El director oaxaqueño Jorge Pérez Solano (La Tirisia y Espiral) estuvo también en Oaxaca en sus momentos álgidos, pues cuenta que le tocó un bloqueo de Pinotepa a Chacahua, por lo que tuvo que esperar dos horas y media para que los dejaran pasar.

“Pero es un tiempo en el que comienzas a pensar qué está pasando en el Estado, porque en el bloqueo no veía maestros, sino indígenas de calzón y camisa blancos y machetes, no sé qué tanto tenga que ver con aquellos. Y era un tanto contradictorio el afectar el paso de muchas personas y al llegar, ver que decían que estaban protestando por los intereses de todos, y es algo que no logro conectar cómo”.

Con información de El Universal

Compartir

Dejar respuesta