Javier Duarte, Roberto Borge y César Duarte tienen varias cosas en común, ser de extracción priista y que en unos meses dejarán su cargo a gobernador de Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua, respectivamente. Sobre ellos, pesan señalamientos de actos ilícitos y todos han sido criticados por líderes de renombre de su propio partido, el Revolucionario Institucional (PRI).
Después de las elecciones del 5 de junio pasado, en las que el PRI perdió siete de 12 gubernaturas en disputa, los próximos gobernantes en dichos estados, Miguel Ángel Yunes, Carlos Joaquín y Javier Corral anunciaron que revisarían las cuentas públicas e investigarían los casos en los que se registren prácticas ilícitas y de encontrarse los involucrados serían sancionados conforme a la ley.

Carolina Monroy, dirigente interina del PRI
Cuestionada sobre si Javier Duarte se estaba cuidando las espaldas promoviendo recursos en el Congreso, la diputada refirió:
“Esa es la interpretación que se le ha dado hasta este momento, y yo lo que diría es que si bien es jurídicamente correcto, habría que revisarse desde el punto de vista ético (…) Pienso que no es correcto”.

Manlio Fabio Beltrones, exlíder nacional del PRI
En su mensaje en el que anunció su renuncia a la dirigencia del tricolor señaló que:
“En muchos de los casos los electores dieron un mensaje a políticas públicas equivocadas o políticos que incurrieron en excesos, que no tuvieron conductas transparentes y que no actuaron de manera responsable (…) Asumir el mensaje que nos ha dado el electorado al PRI y también a sus gobiernos, de que hay acciones y actitudes que hay que mejorar y cambiar para reconectarnos con la ciudadanía”.

Cristina Díaz, senadora y líder de la CNOP
En una entrevista con medios, la senadora respaldó lo dicho por Monroy sobre la conducta de algunos gobernadores y los resultados de las elecciones pasadas:
“Esto nos deja no muy bien parados a los priistas, como partido. Como partido nos vemos mal. Se debe hacer una reflexión, un llamado a la congruencia política, a la congruencia legal, y sobre todo, trabajar con ética. Creo que la respuesta del 5 de junio fue muy contundente y sobre todo en estos estados”.
César Camacho Quiroz, coordinador de los diputados del PRI
Sin hacer referencia directa, el diputado priista dio a entender que quien se viera involucrado en actos ilícitos se defendiera por su cuenta:
“En todo caso, el PRI es un partido de la legalidad, o sea no tiene que defender a nadie y en todo caso si alguien tiene algo que se defienda a sí mismo y que responda (…) Yo lo que creó es que cada quien va a responder de sus actos y el PRI no cobija ni protege a nadie (…) Yo creo que si hay alguien que la debe ese alguien que la pague”.
Emilio Gamboa Patrón, coordinador de los senadores del PRI
De forma más escueta, el senador priista señaló que los congresos locales de los estados en los que se están presentando los “paquetes de impunidad” son los responsables de decir si se está actuando de manera ética o no:
“El último juicio, para mí el principal, es el juicio del pueblo de cualquier entidad federativa. El pueblo es el que va a juzgar a sus gobernantes”.

Con información de Expansión

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