Desde que terminó la Revolución a principios del siglo pasado ya es mucho tiempo el que hemos estado en paz, porque las guerras ocurren en promedio cada siglo y tomando como referencia la independencia y Revolución, ya nos pasamos, por lo que probablemente la próxima guerra nacional esté próxima, como parece ante la serie de acontecimientos violetos que estamos viviendo y que crecen en el país, sin que el gobierno federal haga algo para detener el progresivo resentimiento, odio e inconformidad social manifestado en marchas, plantones, bloqueos, pillaje, asaltos y secuestros.
La probabilidad es el grado de verosimilitud antes de que un acontecimiento suceda y su valor se mueve entre el cero, asociado a la imposibilidad total, y el valor uno, asociado a la certeza absoluta, de tal forma que la probabilidad de una próxima guerra nacional no es cero, como fue el siglo pasado, sino que ahora tienen un valor que puede ser, de uno a 100 y que, si el gobierno no hace algo ahora que todavía estamos a tiempo, la inconformidad social entrampada en la mezquina disputa magisterial, que no lucha hace por el pueblo, sino por su sindicato, puede ser ejemplo nacional que se puede delinquir, saquear, robar, bloquear  o asesinar, sin que haya consecuencias legales, porque o bien no se aplica la ley por prudencia política o por miedo, pero el no hacerlo, es ejemplo de que cualquier grupo de resentidos sociales o lideres venales puede juntar gente para atacar sin que haya castigo, robando tiendas, secuestrando empresas, sitiando a la ciudad o bloqueando carreteras. La probabilidad no es cero, tiene un valor distinto, de tal forma que, si no se aplican acciones radicales, como radicales son los manifestantes, estamos en perspectiva de una guerra nacional o del sur de México, porque hay mucho rencor, miseria, hambre y corrupción; condiciones sociales que están a punto de estallar dado que se puede contar con gente que no tiene nada que perder y que feliz de la vida liquidaría a cualquier político o adinerado, como ha sucedido con los odios de todas las guerras derivadas de la inconformidad e injusticia social. El secretario de gobernación tiene la solución pero es un político mañoso que está dejando que se joda Oaxaca en su beneficio, pero al final se joderá todo México incluido Osorio Chong en su intención de ser presidente.

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