“PRD…GAME OF THRONES”; para quienes gustan de las series dramáticas y de
fantasía, “Juego de Tronos”, actualmente en su sexta temporada muestra la
mortal lucha por el poder en la que hasta los muertos llamados “caminantes
blancos” son protagonistas; las reinas, buenas y malas, crueles y nobles,
Khaleesi, madre de los dragones, Cersei Lannister y Sansa Stark que muy
probablemente lo será, son determinantes en el previsible desenlace, no
podía faltar una maléfica, Melisandre; la trama la cierran el intrigante y
oportunista Baelish, el “meñique” little finger, Tyron Lannister cuya
capacidad para tejer fino en los amarres políticos es inversamente
proporcional a su estatura física y por supuesto Jon Snow, que al día de
hoy ya es rey del norte, aunque sea bastardo, que no lo es porque por sus
venas corre sangre de dos reinos; por supuesto como debe de ser en todo
drama de ficción o de la vida real, tal vez más en la “real politik”, el
camino se ha quedado plagado de muertos, heridos, damnificados,
desterrados; amores, pasiones y traiciones, encuentros y desencuentros,
venganzas y alianzas coyunturales, para sobrevivir no faltan quienes buscan
a sus enemigos históricos, sacrifican a sus compañeros, hermanos, hijas; la
felonía, alevosía, deslealtad, son monedas de curso corriente, todo por un
fin, no perder o alcanzar el poder; pero volviendo a la necia realidad y
guardadas las proporciones, desde su fundación en el PRD el “juego por el
trono” ha sido intenso, la primera gran confrontación se dio entre el
Ingeniero Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, sus fundadores, diríamos “los
papás de la criatura”, sus personalidades, talentos y hasta historias se
complementaron de tal manera, que pusieron en jaque al sistema político
mexicano, el más longevo del mundo, lo que no fue poca cosa, lo hicieron
sin derramar una bala, sin bloqueos ni violencia, en todo caso su lucha fue
tocada por ella, con el asesinato de Ovando y Gil y luego de muchos más, la
mayoría anónimos y resistieron, inteligencia, fortaleza moral y estrategia
fueron sus armas; los años siguientes a su fundación son, en los que, el
Sol Azteca, el de “Democracia ya Patria para Todos”, creció
exponencialmente, es posible que en el conteo estadístico de esos años no
haya muchos triunfos, pero se ganó más, mucho más en credibilidad,
presencia, respeto, me precio y es honor de por vida el haber sido su
primer candidato al gobierno de Oaxaca; ya en el 93, en medio de una
intensa disputa democrática Porfirio –Muñoz Ledo- fue electo Presidente del
Partido apoyado por una suma de corrientes a la que se le llamó “coalición
arco iris”; así llegó el 94, el crispante 94, de entrada el levantamiento
de los Zapatistas, pero antes el PRD había definido que Cuauhtémoc Cárdenas
sería por segunda vez su candidato presidencial, fue en ese momento el
primer punto de quiebre, Porfirio reivindicaba un acuerdo entre ellos, de
los tiempos del 88, en que él sería el candidato, lo cierto es que los
astros y las corrientes se alinearon con el ingeniero y Porfirio actuó con
la calidad de hombre que siempre piensa en la historia y no en la
coyuntura, la noche anterior a la protesta –como candidato- del Ingeniero
en el Palacio de los Deportes, lo acompañé mientras redactaba su
intervención, cinco párrafos no más, no menos; luego en el contexto del
levantamiento de Chiapas se dieron los acuerdos del 27 de enero y se pactó
la negociación de una reforma política, lo que motivó un nuevo desencuentro
entre el Ingeniero y Porfirio en el acto del 18 de marzo en el Zócalo,
Cárdenas no estaba de acuerdo con algunos temas del debate en Barcelona
–así se llamaba la calle donde se celebraban las reuniones entre partidos-
que paradójicamente fueron determinantes en su triunfo del 97; en esas
estábamos cuando ocurrió el asesinato de Colosio; el tercer “choque de
trenes” entre ambos dos, se dio en el Congreso de Oaxtepec, ya electo
Zedillo, fue conceptual, ideológico, de visiones de estado, diferentes pero
ambas válidas, Cárdenas proponía como línea política impulsar un “gobierno
de salvación nacional”, Porfirio uno de “transición democrática”, el debate
concluyó cuando Andrés Manuel terció y en su propuesta dio la razón a Muñoz
Ledo; luego vendrían muchas más fracturas, primero Porfirio, luego Andrés
Manuel y al final Cárdenas se fueron del PRD, lo que no es cosa menor
aunque sean los ciclos; hoy el PRD encara un nuevo relevo, algunos actores
de aquellos años permanecen y otros se han ido incorporando, en particular
hay varias mujeres aspirando al trono; Basave y varios más han puesto el
acento en las lealtades a los intereses de grupos antes que al partido; hay
quienes piensan o deseamos, que ojalá en las decisiones que vienen, quienes
las tomen, no sigan apostando a la coyuntura de ser acólitos de la derecha,
honren a sus fundadores que aún en sus desencuentros pusieron por encima de
sus visiones e interese personales al partido y sobre todo honren a sus
muertos; el tiempo se agota, por ello es tiempo que los perredistas dejen
de jugar al “Juego de Tronos”, ¿alguien puede asegurar que esto ya está
decidido?…¡5 años de resistencia…ya solo faltan 147 días para que Gabino
Cué pase a ocupar su lugar en el basurero de la historia!…

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