La tecnología para construir y poner en circulación vehículos híbridos, que funcionen con gasolina utilizando la combustión interna del combustible para impulsarlos, y a la vez, carguen un acumulador de electricidad que luego haga funcionar un motor eléctrico, que se alterne con el de gasolina para desplazar el vehículo, en Europa y EU es ya una realidad, porque un alto porcentaje de vehículos particulares, públicos y camiones de pasajeros funcionan híbridamente; incluso en las calles existen estacionamientos con enchufes eléctricos, que con un costo recarga las baterías de los automóviles.
Con el rápido desarrollo de ciencias aplicadas, el avance en la eficiencia de acumuladores así como los nuevos materiales que se usan en la fabricación de autos, que casi no pesan, los vehículos híbridos serán utilizados casi al 100 por ciento a partir de la década de los 30 en todo Europa y EU y, alrededor de los 50 solo circularan vehículos eléctricos y de hidrógeno, lo que constituye el principio del fin de la economía y subsistencia de México, país que desinteresado en la ciencia y ajeno a la invención o avances tecnológicos, colapsará y se arruinará totalmente porque los actuales países compradores de petróleo ya no lo necesitaran, dejando nuestro país de recibir los miles de millones de dólares anuales que todavía recibe por la venta del oro negro, que si bien cada día vale menos y pronto el valor del barril de petróleo será mínimo, de alguna manera todavía mantiene la economía mexicana, pero en 20 años, cuando ya no circulen coches de gasolina, la ruina de México está muy cerca, porque no hay alternativa y excepto por el dinero que envían como remesas los migrantes en EU, ni siquiera el turismo será sustento dado que la imagen de violencia, inseguridad, cierre de carreteras y bloqueos es lo que identifica a México, y así los turistas no vendrán o nos visitarán únicamente los atrevidos. El fin de la era de los coches de gasolina está cerca y el colapso de México también, así que el futuro es triste dado que nunca nos interesamos por tener tecnologías propias y  ciencias aplicadas que pudiéramos vender, viviendo felices mientras teníamos petróleo caro, pero todo se derrumbara al cambiar los países industriales de la era de la gasolina a la eléctrica en sus transportes, arruinando a los países exportadores, excepto Dubái que apostó por el turismo de lujo.

Compartir

Dejar respuesta