Entre los oaxaqueños no hay culpa, no existe la responsabilidad de los actos realizados ni importan las consecuencias o la vergüenza de lo que se haga porque lo que interesa es únicamente el o los resultados, siguiendo la premisa de que: “El fin justica los medios “y ya veremos qué pasa; porque la culpa, fallas o errores más o menos graves, cometidas a sabiendas y voluntariamente, como causa o responsabilidad de una acción o suceso perpetrado, nadie las acepta, siempre es culpa de otro.
Para no aceptar la culpa, responsabilidad o consecuencia de nuestros actos, siempre encontramos a quien imputar nuestros errores. En el transcurso de la historia los culpables de la pobreza, escasez, injusticia, discriminación, ignorancia o ilegalidad fueron los judíos por matar a Jesús. Culpables fueron los negros por depravados, Culpables eran las mujeres por tener pacto con el diablo. Culpables eran los homosexuales por degenerados y así hasta acabar con los diferentes o los otros. Culpable fue el agujero de ozono, el sida, los que contaminan el aire con sus coches, el calentamiento global causado por industriales. Culpables son los que tiran árboles, Culpable es el gobierno, los burócratas, los feos, chaparros o quien sea nos parezca distinto e ideal para achacarle nuestras carencias, y perfecto para culparlo de nuestras desgracias. Si no se puede culpar a alguien más, entonces culpables son los astros, el signo zodiacal y su ascendiente. Culpable puede ser también el ADN, los padres, abuelos o los españoles que nos conquistaron y se llevaron todo. Pero nunca seremos culpables nosotros, porque somos intachables, perfectos y probos y así los profes de la SS22, el magisterio no es culpable de nada, ellos nos lanzan bombas de gasolina para quemar gente, son los infiltrados; no saquean tiendas ni se roban cosas, son los policías vestidos de civil. Ellos no disparan armas, los culpables son los gendarmes o los cajeros automáticos que desvalijan. Son culpables los semáforos, cámaras de vigilancia, teléfonos públicos y el equipamiento urbano. Y si hay un culpable, según los de Derechos Inhumanos, estos son los policías, individuos que envía el gobierno a que sean apedreados, lapidados o quemados por los “infiltrados” tipos enmascarados que se esconden para cometer sus delitos o asesinatos, sin que sean culpables de nada, porque en Oaxaca no existe la culpa, se perdió hace décadas y no se sabe que es.

Compartir

Dejar respuesta