La semana pasada escribí algunas primeras reflexiones sobre el voto en el Reino Unido en el que se decidió salir de la Unión Europea. También comentaba algunos datos interesantes sobre la votación. Una semana después hay más claridad sobre el contexto. Sobre éste voy a comentar algunos puntos relevantes.
El primer tema tiene que ver con el liderazgo y el poder de influenciar de los políticos. El primer ministro Cameron promovió el proceso y esperaba el respaldo de los votantes a favor de la permanencia. En cuanto al liderazgo, no se vio actividad política que promoviera argumentos sólidos para tratar de convencer. Tampoco hubo un liderazgo claro. Es más, en el mismo partido del Gobierno había división sobre este tema.
El segundo tema tiene que ver con la falta de planeación de los líderes ingleses. Propusieron votar la permanencia o la salida de la Unión Europea, pero nunca plantearon el cómo lo harían. Es decir, nunca trazaron un plan de acción para el caso de decidir por la salida. Lo anterior ha provocado que ya con el resultado no haya claridad sobre lo que sucederá. De hecho, del lado de los ingleses pospusieron que el proceso de su lado se defina por un nuevo gobierno. Del lado de la Unión Europea la posición ha sido clara de que esto debe hacerse y rápido. Una de las posturas más fuertes ha sido de la líder alemana.
Para explicar el porqué de lo anterior pasamos al tercer tema que tiene que ver con lo que pueden perder más con esta decisión. En la Unión Europea el principal país exportador es Alemania, y por lo tanto, es uno de los que pueden tener mayores impactos por esta decisión. De esta forma se debe entender la actitud de la canciller que buscó dar una señal clara de que este proceso se debe hacer, debe ser rápido y la salida debe tener costos importantes para los británicos. Lo que estará buscando con este proceso es procurar la unidad de los países que permanecen en la UE.
El cuarto tema tiene que ver con lo que implica esta decisión en términos de que el voto tiene un componente contrario a la globalización y al comercio internacional y que fue en un país que se ha beneficiado de estas políticas.
En términos históricos es contradictorio que los británicos hayan votado de esta manera. A lo largo de su historia promovieron políticas económicas que favorecieron la globalización y el libre comercio. Éstas fueron fundamentales para impulsar su desarrollo económico y que fueran el imperio dominante en el mundo en el siglo XIX y principios del XX.
El quinto tema tiene que ver con cómo se darán los efectos. Esta decisión seguro tendrá un impacto en el crecimiento económico mundial y en el de la Unión Europea, pero el impacto mayor lo deberían tener internamente. Uno debe ser en términos de menor crecimiento económico y el otro, por una posible fragmentación del país como se puede interpretar de las declaraciones de la líder en Escocia. En cuanto a México, en la semana he leído que muchos analistas coinciden con el argumento de que el impacto directo en México no será relevante.
Lo que llama la atención es que el Banco de México, una semana después del Brexit decidió aumentar la tasa de interés en contraste con el hecho de que otros Bancos Centrales siguen esperando. Me preocupa que se desgaste esta herramienta de política económica para cuando se retome el ciclo de aumento en tasas en Estados Unidos.

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