Aun con el buen anclaje, nuestro peso se ha devaluado frente al dólar en 40 años ¡1,520 veces!  Aun con el buen anclaje, si el petróleo baja, el peso se devalúa, si el petróleo tiende a recuperarse, el peso no necesariamente se revalúa. En otros países, el precio de la gasolina ha bajado sustancialmente, en México sube y vuelve a subir, hoy cuesta, en promedio, 29 centavos más por litro que ayer.  Aun con el buen anclaje, ante la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos incremente sus tasas de interés —cada trimestre desde 2014— el peso se devalúa y el que la Reserva Federal no aumente las tasas, no implica que el peso retorne a su paridad anterior.
El  entorno exterior adverso y el bajo precio del petróleo, del cual el gobierno financiaba 35% de su gasto y ahora escasamente el 12%, indujo a la Secretaría de Hacienda a recortar —como medida preventiva—  el hipotético presupuesto base cero, programado para 2016, reduciendo en febrero 132 mil 300 millones de pesos y ahora, en junio, 31 mil 715 millones adicionales, conjuntamente 3.4% del presupuesto total anual. Preocupa que la reducción actual se aplique justamente a Educación y Salud, ¿no habría tela de dónde cortar en otras áreas donde el evidente dispendio agravia a la opinión pública?
En el transcurso de 2016 la salida de inversión extranjera en valores gubernamentales alcanzó 10 mil 900 millones de dólares, una merma del 8.15% del total habido al cierre de 2015. Por otra parte, el FMI exhortó a México a revertir la tendencia alcista de la deuda externa, la cual en 2006 representaba 29% del PIB, en 2012 significaba 35.8% y el actual 2016 podría finalizar en 54.9% del PIB. Coincide el secretario Videgaray con el FMI en cuanto a la pertinencia de reducir el déficit fiscal. La excesiva depreciación del peso frente al dólar de 42% en los últimos 24 meses inevitablemente presiona a la inflación, los precios comienzan a reventar la camisa de fuerza que los ha contenido.
El Banco de México terminó cediendo a las presiones y el día de ayer con el propósito de controlar la inflación, apoyar la cotización del peso y atraer mayor inversión extranjera, aprobó un alza en la tasa de interés interbancaria a un día, del 3.75% al 4.25%, medida que contribuirá a captar más dólares, disminuyendo la demanda de los mismos. El otro lado de la moneda eleva el costo del crédito bancario, tanto empresarial como personal afectando costos y frenando posibles inversiones.
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria revela serias inconsistencias en los mencionados recortes presupuestales, como partidas destinadas a entidades inexistentes y otras a conceptos no aprobados y a recursos no asignados. Lo cierto es que la Obra Pública ha debido interrumpir ambiciosos proyectos carreteros, la tan vapuleada Educación se ha visto afectada con la reducción de 18 mil millones pesos aproximadamente, la tan requerida Salud dejó de percibir alrededor de 12 mil millones pesos y el indispensable Campo vio reducido su presupuesto original en más de 14 mil 400 millones de pesos. Sería redundante enumerar cotidianos ejemplos de corrupción pública, gobernantes que se han servido con la cuchara grande, gastos y viajes superfluos en el Congreso, obras faraónicas para oficinas gubernamentales. Si queremos anclar al peso y que no sea víctima de su propio éxito, ¡cuidémoslo!

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