Al menos cinco secuestradores y dos policías murieron durante una toma de rehenes y la posterior operación para liberarlos en un restaurante de la zona diplomática de la ciudad de Dacca, capital de Bangladesh.
Reportes de medios locales hablaban también de al menos 13 personas rescatadas, entre ellas dos extranjeros y al cierre de esta edición (23:00 horas) se desconocía la situación de los demás cautivos, cifrados por diversas fuentes entre 20 y 35.
Un grupo de hasta nueve hombres armados atacó la noche del viernes un restaurante, frecuentado por extranjeros, donde tomó rehenes e intercambió disparos con las fuerzas de seguridad, informaron las autoridades.
Durante la mañana del sábado las fuerzas de seguridad locales iniciaron un operativo para liberar a las personas que permanecían cautivas, entre las que se mencionaban varios italianos, indios y al menos un japonés.
Medios de prensa internacionales informaron de la presencia en el lugar de hasta 100 elementos con trajes militares, tanques blindados y vecinos reportaron que se escucharon disparos y explosiones. La operación de rescate se inició poco después de que el Estado Islámico (EI), que se adjudicó el hecho, dijera que 24 personas habían muerto. La policía de Bangladesh lo negó.
Sin embargo, analistas de Estados Unidos pusieron en duda que el EI estuviera detrás de los hechos, según reportó la cadena de noticias CNN.
Los atacantes entraron en el negocio, llamado Holey Artisan Bakery y localizado en el área de Gulshan, en Dacca, alrededor de las 21:20 horas locales del viernes, al grito de: “Allahu Akbar [Alá es grande]” y tomaron como rehenes a empleados y comensales. “Algunos de los nuestros han resultado heridos. Nuestra mayor prioridad es salvar las vidas de las personas atrapadas en el interior”, dijo Benazir Ahmed, director de las fuerzas de élite contra la delincuencia.
En un primer enfrentamiento con la policía, dos agentes del orden murieron, mientras que otros 25 oficiales y un civil estaban siendo atendidos por sus lesiones, dijeron autoridades hospitalarias. Además, otros 10 heridos estaban en condición crítica.
Durante toda la noche las autoridades intentaron negociar con el grupo armado para garantizar la integridad de las personas secuestradas.
“Algunos jóvenes descarriados entraron en el restaurante y pusieron en marcha el ataque. Hemos hablado con algunas de las personas que huyeron. Queremos resolver esto pacíficamente. Estamos tratando de hablar con los atacantes, queremos saber qué es lo que quieren”, precisó Ahmed.
Un enorme grupo de guardias de seguridad acordonó la zona del restaurante e intercambió disparos con los criminales, que también detonaron explosivos. El gobierno desplegó fuerzas adicionales, incluyendo tropas paramilitares y comandos navales, para iniciar una operación de rescate, señaló un oficial de la policía.
Sin embargo, no quiso precisar el número de personas que quedaron atrapadas en el interior; se sospecha que son al menos 35, entre ellas 20 extranjeros, incluidos siete italianos, según un empleado de la cocina, Sumon Reza, quien logró huir por el techo.
Fuentes diplomáticas y expertos de seguridad habían advertido a la agencia EFE sobre la posibilidad de un ataque coordinado en Bangladesh, una nación de mayoría musulmana tradicionalmente moderada, que desde 2013 ha sufrido una ola de ataques de corte islamista que se intensificó el año pasado.
Recientemente, el país ha visto un aumento de la violencia extremista. Casi dos decenas de escritores o editores ateos, miembros de minorías religiosas, activistas sociales y cooperantes extranjeros han sido asesinados desde 2013. El viernes, un trabajador de un templo hindú fue asesinado a machetazos en el suroeste del país.

Con Información de Agencias

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